- Tu mujer me pidió que le ayudara con una estantería y acabe montándola.
- Es que no se le da nada bien el bricolaje.
- No me has entendido.
- Tu mujer me pidió que le ayudara con una estantería y acabe montándola.
- Es que no se le da nada bien el bricolaje.
- No me has entendido.
- Estás más delgada, no?
- Es que el negro me adelgaza...
- ¡Pero si vas de rojo!
- No me has entendido.
- Hija, llegas tarde y encima acalorada y sudorosa.
- Es que vengo jodida
- Ya, apuras el tiempo y luego vienes con prisas.
No me has entendido.
- Hija, deja de ligar con el panadero, podría ser tu padre.
- Me da igual que sea mayor que yo.
- No me has entendido.
Pepe, anoche me dieron por detrás en el coche.
- ¿Hiciste el parte amistoso?
- No me has entendido.
Llega el marido a casa y se encuentra a su mujer sudando y agitada.
- ¿Qué te pasa cariño?
- Es un infarto. Le responde la mujer.
Sale corriendo del cuarto y en pasillo tropieza con su hijo de tres años. El niño le dice:
- Papá, hay un monstruo en el armario.
El hombre se da media vuelta y abre el armario. Allí ve a su mejor amigo desnudo. Le dice:
- Paco, grandísimo cabrón, mi mujer con un infarto y tú asustándome al niño...